1 de abril de 2017

JÁNOVAS A ORILLAS DEL ARA.(El pueblo que sobrevivió al pantano)

Mi casa era un barco velero
cada vez que madre hacia la colada,
con velas de sabanas blancas
tendidas a los vientos de estas montañas.
Un barco de piedra en el valle,
anclado hace siglos a orillas del ara,
frente a la isla de la velilla
y entre las costas de fiscal y boltaña.

quien me iba a decir a mi,
que soñaba con el mar,
que en un maldito pantano, ayayay,
mi casa iba a naufragar.

a jánovas digo adios,
a la velilla y lacort;
adios, barquitos hundidos, adios;
mi pobre pais, adios.

y aunque han pasado muchos años
no podre olvidar nunca aquella mañana
en que descubri que no solo en los cuentos
siguen existiendo piratas.

cuando al abordaje tomaron
el pueblo y tuvimos que marchar de casa,
y al ver las lagrimas de madre
a pique se me fue de golpe la infancia.


quien me iba a decir a mi,
que soñaba con el mar,
que en un maldito pantano, ayayay,
mi casa iba a naufragar.

a jánovas digo adios,
a la velilla y lacort;
adios, barquitos hundidos, adios;
mi pobre pais, adios.

fuegos fatuos entre las ruinas,
restos de naufragio en una triste playa:
aun hay noches en que navega
por mis pesadillas un buque fantasma.

y siempre que surca mi alcoba
despierto empapado de sudor y rabia,
pues se que han venido a anunciarme
que en mi pueblo muerto ha caido otra casa.

quien me iba a decir a mi,
que soñaba con el mar,
que en un maldito pantano, ayayay,
mi casa iba a naufragar.

a jánovas digo adios,
a la velilla y lacort;
adios, barquitos hundidos, adios;
mi pobre pais, adios.
mi pobre pais, adios

  La Ronda de Boltaña